22-7-18, jornada 17: Castelldefels -Madrid (Collado Villalba y El Escorial) Ante las noticias familiares decidimos cambiar la breve ruta programada al borde del mar y carreteras secundarias. A las 8 estábamos rodando hacia casa por autopista. Paradas cada 150 km, repostajes y llegamos sobre las 15:30. Descargar y al Hospital. El fin del viaje intranquilo. Reseñar lo caro de las autopistas catalanas.
21-7-18, jornada 16: Ferri Civitavecchia-Barcelona. Viaje tranquilo, sin incidencias y mar en calma. Sol, paseos por cubierta, incluso llenaron la piscina par los más intrépidos. Velocidad de crucero de 50 km/h. La compañía Grimaldi, Cruise Roma, nos instó a abandonar los camarotes a las 17:00h, llamando insistentemente a las puertas y con anuncios repetitivos por los altavoces. Los empleados alegaban que tenían que “pulir” (limpiar). Así que los pasajeros nos concentramos en las cubiertas 10 y 11 con el equipaje. Habían vaciado la piscina y recogido las hamacas. Sobre las 20.30 se inicia la maniobra de atraque y conectamos los móviles de nuevo. Recibimos llamada de Madrid poco tranquilizadora, uno de los hijos de César y Paloma había sufrido una caída en moto de carretera por la mañana; estaba hospitalizado. Desembarcamos dirección Castelldefels al hotel “Canal Olimpic”. Tranquilo, buena habitación y buena localización. Cena y a descansar.