17-7-18, jornada 13: Florencia (Firenze)
Descanso nocturno y desayuno copioso con doble capuccino. Tenemos entradas desde España para “La Academia” y debemos de estar un cuarto de hora antes para canjearlas. Sobre las 8:45 entramos; primera sala la de instrumentos musicales y luego admirar cuadros y la famosa escultura del “David” de Miguel Ángel. Otras salas estaban dedicadas a las obras en escayola previas a las esculturas de mármol. Había vídeos explicativos sobre cómo de las esculturas en escayola pasaban a escala a la de mármol estableciendo puntos de medición. Salimos un poco desencantados, pues la exposición era pequeña y lo único impresionante era el “David”, el resto eran pinturas religiosas de diferentes siglos y la colección de instrumentos musicales. Acabamos la visita sobre las 11:00 y nos encaminamos al “Duomo”. ¡Horror! Más de una hora de cola para poder entrar. Lo desestimamos y nos dirigimosmos al otro lado del rio Arno, pasado el Ponte alle Grazze, y subimos a la Piazzale Michelangelo; desde dónde hay unas maravillosas vistas de la parte antigua de Florencia. Comimos de nuevo en el Bar Óle y descanso. Día muy caluroso, por lo que decidimos salir de nuevo un poco más tarde. María se encaprichó con un pequeño utilitario llamado Pasquali. Chiquitito, uniplaza y eléctrico. Daba pena ver los coches de caballos paseando a los turistas bajo el sol abrasador. Visitamos otras “Chiesas” y cenamos tarde al otro lado del río.
Media hora bajando la cena, con unos helados que no podíamos acabar, hasta el hotel. A dormir; mañana nos esperan Siena y roma.
Por cierto, olvidamos mencionar que para evitar conflictos a la hora de tomar decisiones, hemos ideado una forma realmente democrática que ha hecho posible una convivencia caracterizada por el respeto y la tolerancia. A saber: somos dos chicos y dos chicas; cuando no hay “quórum”, votamos. El voto de las mujeres vale el doble; por lo que siempre gana el voto femenino. Mola, eh?

















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